Lo que más le gustaba a un tal Amiro Rosales, era salir a cazar. Iba siempre con el gurí de los Recalde, Casildito, porque ni perro tenía el hombre.
Una ocasión, siente crujir las ramas en una Isla de molles:
- Paso e’ bicho pesado. Juego a que’j un carpincho…, dijo Amiro.
Distinguió un bulto, cerró un ojo y pum!, disparó.
Se oyó el ruido de un cuerpo al dar contra el suelo
- Vaya y vea si ej un carpincho, Casildito. Vaya.
El gurisito va corriendo y al rato volvió y dijo:
- Carpincho no parece, porque no tiene marrón más que en la blusa. Laj bombachas son tirando a grises, orientalas.
Autor: Wimpi
Intérprete: Iñaki



