– ¿Qué nos trae Vasquito?
– Risulta que andábamos de rueda de mate y caña en la Estancia La Vieja. En la vuelta estaba el milico Muñiz y el “suficial” González, estaban de ronda en el “pago” y hacían noche en la estancia. Conocidos de la “pionada” eran bien recibidos en el fogón. El hombre se llamaba Segundo Muñiz. Policía de profesión, siempre el “mesmo” oficio. Buena gente, honesto, trabajador. En la rueda de mate era reconocido como un hombre de “tallar” fuerte, vió. Aquella tarde noche se estaba proseando sobre los postres. Cuál era el mejor, el comprado o el casero, la natilla con azúcar quemada, los ticholos, la guayabada, el dulce de “muñato”, la “rapadura”, la “guayabada”, duraznos en almíbar, el dulce de zapallo, el de durazno, el dulce de leche y dulces y mermeladas de distintas frutas.
Pa’ decirles pa’mí, no hay como los merengues, dijo el Marcelito. Habrá dulces de fruta lindos, pero como los merengues… es dura la vida pa’hallar!!! Don Muñiz se había apuntado con el arroz con leche. Mire, aquellos cabezas duras se enfrascaron en una discusión que parecía mentira. Que los merengues, que el arroz con leche, merengues, arroz con leche… Estaban en esas cuando el Marcelito le pregunta al milico Muñiz, pero usted, alguna vez comió merengues? Don Muñiz estaba muy jugado al arroz con leche y comenzó a pensar que si perdía aquella discusión su autoridad se vería disminuida. ¿Cómo no voy a haber comido merengues “gurí”? Mirá, hace como dos meses estaba de ronda por el Bajo de Puente e’ Piedra y pasé por la quinta de don Atahualpa. Mirá este año ha de ser buenazo pa’l merengue. No sabe cómo estaba aquel merengal. Los árboles cargaditos y el suelo lleno de merengues!!! Algunos picaditos por los pájaros, otros un poco pasaditos, pero igual se podía comer algunos. Mire si no voy a haber comido merengues… se sabe.
Hasta más ver gurisada, hasta más ver!!!
Autor: J. M. Obaldía (1925–2025)
Intérprete: Iñaki



