– ¿Cómo anda Vasquito?
– Lindo Don Daniel.
– Sabe, usted debe recordar que hace unos días estuvimos hablando de su experiencia cuando se fué del pago y empezó a hacer su camino.
– Sí, recuerdo.
– Mire, Luisito.
– Su ahijado!!!
– Mismo, mi ahijado, anda pensando en dejar el pago, ir a probar suerte en la ciudad.
– No es nada raro, vi ó? Está complicada la vida para la «gurisada».
– Yo quiero contarle algo, algo de su experiencia. Usted sabe que son muchos los “gurises” que dan la vuelta y yo no quiero que el Luisito se me venga abajo, se sienta derrotado. Así que si tiene algo para decirme, le agradezco.
– Bueno, Don Daniel, escuche. No te olvides del «pago» si te vas pa’ la ciudad. Cuanto más lejos te vayas más te tienes que acordar. Cierto que hay muchas cosas que se pueden olvidar, pero algunas son olvido y otras son cosas “nomá”. “No heches” en la maleta lo que no vayas a usar, son más largos los caminos “pa’l” que va cargado de más. “Aura” que sos mocito y “pitás como el que más”, no dejes nunca la “huella” aunque no tengas “pa’ pitar”. Y si tenés tristeza cuando mires para atrás, no te olvides que el camino es “pa’l” que viene y “pa’l” que va. No te olvides del pago si te vas “pa’” la ciudad. “Cuanti” más lejos te vayas, más te tienes que acordar.
Interpretación: Iñaki



